El pensamiento mágico no es cosa de cuatro frikis: forma parte de cómo entendemos el mundo. Unos lo usan para hacerte disfrutar y otros para manipularte, y el mecanismo es exactamente el mismo.
En “Increïble, però fals”, Carles Tamayo se pone en manos de magos profesionales para aprender sus herramientas (la atención, la distracción y, sobre todo, la confianza) y descubre que son las mismas que usan videntes, tarotistas, gurús y vendedores de humo. Con una diferencia: el mago te avisa de que hay truco. Porque hay cosas que parecen increíbles… pero son falsas.